jueves, 28 de junio de 2007

Absurda Epidemia


...no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.



...



Usa mi llave cuando tengas frío,
cuando te deje el cierzo en la estacada,
hazle un corte de mangas al hastío,
ven a verme si estás desencontrada.


No tengo para darte más que huesos
por un tubo y un salmo estilo Apeles
y páginas anémicas de besos
y un cubo de basura con papeles.


Ni me siento culpable de tu lejos,
ni dejo de fruncir los entrecejos
que usurpan de tus ojos la alegría,


si quieres enemigos ya los tienes,
pero si socios buscas ¿cuándo vienes
a repartir conmigo la poesía?



...



Benditas[...]
las greñas de los ángeles malditos
que enseñan a volar a quien no sepa
y salen moviditos en las fotos.



...



Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.



J. Sabina.



Ebria de sonetos y alas negras,
sabineando, escudriñando viejas fotos.
"El cielo", un año después de la muerte de Genet.



Imagen de Ouka Leele

5 comentarios:

eidaN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eidaN dijo...

Vivo en el número siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría,
pero, siempre que lo intento, ha salido ya el tranvía...
Y en la escalera me siento a silbar mi melodía.



"La canción más hermosa del mundo", un soneto del "Ciento volando de catorce", "Calle melancolía" (que grande esa canción, coño, ya me has quitado una para mi blog :P)... El otro no lo ubico ahora mismo, el de "Benditas [...] las greñas".

Pero bueno. Bien, bien. Vas bien por ahí ;).

J.J dijo...

Hola nena, me gusta tu blog jeje. xD. un beso.

0nironauta dijo...

Ohhh, ¡Que imagen más chula!

Te voy a chivar un secreto: ya se han publicado los textos más votados ;)

el escaparatista dijo...

Comencé a respetar un poquito a Sabina antes de que acabase el siglo. Después le cogí el gusto a inventarme poemas sabinianos. Hace poco leí uno que me pareció buenísimo. Tan bueno como que no era mío, sino la copia de una de sus mejores canciones que sólo identifiqué al llegar al estribillo.