viernes, 22 de febrero de 2008


llevame al planeta de tus sueños,
donde no me duelan las muñecas,


donde el aire sea nuestro y no exista la prisa

1 comentario:

Vlad dijo...

El dolor de muñeca irá contigo a cualquier parte, nunca te traicionaría. Es de lo poco en lo que se puede confiar con seguridad. No es una cuestión de paisaje, sino de medicina. Aunque más de uno diría que bajo la superficie nos gusta tener esa compañía, nuestro Lex Luthor particular. Maldita cultura del resentimiento...

En resumen: Disfruta de tus articulaciones.