domingo, 21 de junio de 2009

...pocas palabras bastan.



La ternura se hace compatible con el adiós,
si una nariz entra en juego.

Yo soy el premio de honor,
sin nombrar, ni llorar,
ni pedir nada a cambio.


He cumplido mi promesa.
Tu, también.

2 comentarios:

María dijo...

que guapap tu camiseta
y tu por supuesto más!

Miguel dijo...

Bueno, no sé exactamente qué escribir. Si interpreto bien la camiseta, gracias, muchísimas gracias. Te juro que es lo más cerca que he estado de llorar desde que se murió; y muy probablemente él habría llorado abiertamente. Si la interpreto mal, te haría la misma petición: ¿qué pides por ella, canalla?

MDS