
Aquel vestido adivinaba sus omoplatos, y le daba un aire de extrañeza a su cuerpo, como si la frialdad fuera cercana, o esas manos quisieran cortarte.
Maddalena se parece a la mujer de quien siempre supe que me enamoraría, y que susurrando silbidos en mi oído desenvolvió mi corazón. Se mueve igual si está descalza y tiene ojos tristes de sueños rotos.
Ella es quien permanece, esa que sonríe y se va, que sabe que no es la última vez.
Yo solo soy la muñeca grande que se escapa por las noches a jugar.
La dulce vida que nunca fué.


4 comentarios:
dramática, más que dramática! vente al cine de summer!
pero si solo le he puesto un 7...
hoy tocaba Medem, si fuera a algo sería a la filmo, peero...
el sofá me llama, el sofá me quiere...
qué bonito bonito bonito
neniii! los imanes son de Natura! Frigopoesía!
me los regalaron pormi cumple :D
muá guapa
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