martes, 7 de julio de 2009

La mañana de después.


¿Donde estás, Primavera, donde está tu triunfo?
Ni una cuerda de violín te acompaña.

Marta Pessarrodona.


Confundí entre sábanas extrañas,
un calor que ni sucio me encendía.
Quise huir del falso inocente,
Pero me debía una oportunidad.

Doté de ilusión aquel espejo plástico,
había vuelto a mendigar.

Nada justifica mis actos,
nada justifica los suyos.

3 comentarios:

María dijo...

nena pues la foto me la pasaron hace tiempo. pone los pelos de punta eh? y yo que soy de sitios abandonados.
Espero que el veranito vaya bien, y tranqui que ya me dejo las uñas largas :)

Verónica dijo...

querida, nada justifica tanto halago, aunque mentiría si dijera que no le gustan a una estas cosas...

;)

tournesols dijo...

¿dónde pasas tu verano, petite?

*